Guía técnica
Documentación que debe revisarse en una instalación de aire comprimido
Una lista práctica para saber qué documentos conviene tener de cada equipo a presión y de la instalación en su conjunto, y cómo comprobar que corresponden a lo instalado.
Por qué importa la documentación
El Reglamento de equipos a presión (Real Decreto 809/2021) obliga al usuario a disponer de la documentación de sus equipos e instalaciones y a conservarla. Es lo primero que se pide en una inspección, una auditoría o un cambio en la instalación, y lo más difícil de reconstruir cuando falta.
La documentación no se revisa en abstracto: cada documento debe corresponder a un equipo concreto, identificado por su número de serie.
Paso 1: inventario de equipos
Antes de mirar papeles, haga una lista de los equipos a presión de la sala y de la planta:
- Depósitos acumuladores (principal y auxiliares).
- Separadores de aceite o de condensados con carcasa a presión.
- Secadores, especialmente los de adsorción con columnas a presión.
- Filtros con carcasa a presión.
- Tramos de tubería relevantes.
Fotografíe la placa de cada uno. Ese inventario es la base de todo lo demás. Vea cómo identificar los datos de la placa.
Paso 2: documentos de cada equipo
- Declaración UE de conformidad del fabricante, cuando el equipo lleva marcado CE.
- Instrucciones del fabricante, con las condiciones de uso, mantenimiento e inspección.
- En equipos de categoría inferior a I, la documentación que el fabricante facilite conforme a las buenas prácticas de la técnica.
Paso 3: documentos de la instalación
- Certificado de la empresa instaladora de equipos a presión.
- Proyecto y certificado de dirección técnica, si la instalación los requería, o la documentación técnica correspondiente si no.
- Justificante de la comunicación o registro ante el órgano competente de la comunidad autónoma, cuando procede.
- Placa de instalación e inspecciones periódicas en los equipos que deben llevarla.
Paso 4: inspecciones e historial
- Certificados de inspecciones periódicas (niveles A, B y C, según corresponda).
- Registro de reparaciones y modificaciones, con la empresa que las realizó.
- Ampliaciones, sustituciones y traslados, con su documentación.
No confunda los partes de mantenimiento con las inspecciones reglamentarias: son cosas distintas. Lo explicamos en esta guía.
Paso 5: contraste con la realidad
La última comprobación es la más útil: ¿coinciden los números de serie de los documentos con los de las placas? ¿Hay equipos sin documentos o documentos de equipos que ya no están? ¿Se reflejan los cambios realizados?
El resultado debería ser una tabla sencilla: equipo, documentos disponibles, documentos que faltan y observaciones. Es exactamente lo que entregamos en una revisión documental.
Importante: Información de carácter general, revisada en la fecha indicada. Las obligaciones de cada instalación dependen de las características de sus equipos, de su documentación y del procedimiento de la comunidad autónoma, y solo pueden determinarse estudiando el caso concreto.